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“El Carnaval de Gualeguaychú es una gran fuente de empleo para las personas trans”

Gabriela Gómez Gironés es una artista plástica. Nació y se crió en Victoria y vino a Gualeguaychú para entrenarse en el arte del carnaval. Se graduó como técnica, pasó por las carrozas de los estudiantes y lleva más de 15 años trabajando en el mundo del carnaval. Agradecida por todo lo que ha podido hacer alrededor del espectáculo, está entusiasmada con el crecimiento del grupo y, como otros, quiere una casa trans en la ciudad.

"El Carnaval de Gualeguaychú es una gran fuente de empleo para las personas trans"

Luciano Peralta

La comunidad transexual de Gualeguaychú ha aumentado considerablemente su visibilidad en los últimos años. Esta tendencia se ha incrementado con la llegada de Manu González en el campo del género y la diversidad en la administración municipal. El renombrado trans-maestro ha hecho un trabajo interesante en este campo. Un ejemplo de ello es la inclusión de las mujeres trans en el programa nacional Potenciar Trabajo -es la primera vez que el Estado llega a esta población, en este caso con apoyo económico- y la reciente movilización por el Día de la Mujer, 8M, en la que el transgrupo estuvo a cargo.

Sin embargo, todavía estamos lejos de lograr la igualdad deseada. Y la exclusión sistemática de la vida laboral que sufre esta comunidad es una de las mayores diferencias con el resto de la población e incluso con el resto de la comunidad LGBT.

Pero como con cualquier regla, hay excepciones. Y en este caso es el carnaval del país y su tradición histórica inclusiva lo que lo caracteriza. Gabriela Gómez Gironés -conocida como La Gabi- es una artista visual que llegó a la ciudad en 2001 para entrenarse en el arte del carnaval. Hizo carrera con los más prestigiosos directores de la industria del entretenimiento e incluso se regularizó como trabajadora, una rareza en este sector.

“He estado trabajando desde que tenía 14 años. Mi familia tenía un bar-café en Victoria. Mi tío era una referencia del carnaval de allí – como el carnaval de Gualeguaychú en sus comienzos – y venía a menudo. Él fue quien me llevó al mejor carnaval del país, como dije. Además, sabía que podía vivir más pacíficamente. Conozco bastante bien la provincia y creo que Gualeguaychú es la ciudad más inclusiva de Entre Ríos. Creo que mi tío fue muy claro al respecto”, dijo en una conversación con El Día.

“Siempre he sido muy consciente del trabajo en mi vida. Y mi familia tuvo mucho que ver con ello, una pierna fundamental en cada uno de nosotros. Tuve la suerte, como siempre digo, de tener dos padres y dos madres: mi padre, mi madre, mi tío y mi abuela. No tengo ninguna duda de que las cosas habrían sido diferentes si no hubiera tenido la familia que tuve”, admite un hombre que conoce muy bien la vida de muchas mujeres transgénero: “Es muy difícil que nos contraten para un trabajo, como a cualquier otra persona, nuestra condición sigue siendo un obstáculo; las chicas están muy expuestas a la noche, a la prostitución y a todo lo que conlleva.

– ¿Cuál es la presencia de la comunidad trans en la ciudad?

– Está creciendo. Manu (González) ha logrado reunirnos hasta cierto punto. Siempre recuerdo cuando nos reunimos con el intendente en la última campaña, cuando éramos tantos. Fue la primera vez que algo así sucedió. La unidad entre nosotros es fundamental, y creo que ese es el desafío, porque la verdad es que venimos con una larga historia de individualismo. En este sentido, las mujeres han sido de gran apoyo. El ejemplo inmediato es la Marcha por el 8M, que fue dirigida por primera vez en la historia por dos mujeres transexuales.

– ¿Cuánto tuvo que ver el carnaval con este regalo?

– En Gualeguaychú tenemos la suerte de que si eres transexual, las puertas del carnaval están abiertas, he estado trabajando en esto durante muchos años y siempre estaré agradecido de poder hacerlo. Es una enorme fuente de trabajo. He estado trabajando en Obahía desde 2004. Ruth Zárate era la directora, y a través de una amiga mutua que estudió conmigo en el Instituto de Arte, nos conocimos, y yo empecé en la compañía. En el mismo año hice mi primera experiencia con los carros de estudiantes. Porque hasta entonces tenía conocimientos sobre el carnaval, pero sobre carrozas, nada.

Los desafíos de ayer y los de hoy

“Ará Yeví fue una de las primeras tropas en comenzar a mantener el taller abierto todo el año, aunque no tuviera que salir al año siguiente”, dijo Gabriela, que formó parte del escuadrón federal de fusilamiento de 2007 a 2015.

“Julio Bereciartu fue uno de los primeros en argumentar que la gente debería estar encerrada en los talleres todo el año. Estoy eternamente agradecido a Julio y a su familia. Fue el primero en apostar que habría trabajadores vacíos”, señaló y compartió su experiencia: “Cuando me ofrecieron en 2012 seguir trabajando regularmente, no podía creerlo. Recuerdo haberme quedado sin palabras. El carnaval de Gualeguaychú es una gran fuente de trabajo para los transexuales, y yo fui una de las primeras en trabajar en blanco”, recuerda con orgullo.

Por otro lado, Gabriela, consultada por las demandas del colectivo de la ciudad, se refirió a la “casa propia”, una necesidad cada vez más expresada por la comunidad.

“Es increíble, pero sé de casos de niñas transgénero que han sido abusadas, violadas en sus propias casas. Hay que hacer algo al respecto. Es necesario tener nuestro espacio, no sólo para nosotros, sino también para la familia, para que sepan, para que participen y nos acompañen”, dijo. Y concluyó: “El carnaval ayuda, pero es sólo una oportunidad; todavía hay un largo camino por recorrer.