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“El distanciamiento social y la correa de la barbilla están aquí para quedarse: estos son los nuevos tiempos.”

Esto fue declarado por el doctor y el concejal del vecindario Luis Castillo. Desde su visión de la salud, puso paños fríos en el presente que Gualeguaychú está experimentando durante la pandemia. Defendió la cuarentena y las políticas públicas para combatir el virus, y llamó a la sociedad a ser responsable.

"El distanciamiento social y la correa de la barbilla están aquí para quedarse: estos son los nuevos tiempos."

Después de que 15 Covid-19 positivos fueron descubiertos en la ciudad, las alarmas se dispararon en el nivel social, y las preguntas y dudas surgieron de nuevo. En este contexto, Gualeguaychú Entre Todos, médico y concejal del partido del barrio, explicó con palabras sencillas y sin preocuparse por el presente en el que vivimos, pero al mismo tiempo destacó la importancia de la responsabilidad social.

“Una de las posibilidades de ser el último en el mundo en ser afectado por el virus es que nos ha dado la oportunidad de conocer el virus y la enfermedad. Ahora podemos sacar conclusiones que podrían haber sido imprudentes hace tres meses. Hoy, por ejemplo, tenemos más de 400 casos en Entre Ríos, de los cuales, afortunadamente, no tenemos ninguna fatalidad”, dijo a Viene con Yapa este diario.

Uno de los factores que más influyó en el brote de estos últimos días fue la reticencia social a dejar de compartir el mate, y en este sentido Castillo puso especial énfasis en explicar no sólo el significado de la parada, sino también la razón por la que es tan complicada:

“La explicación que no debe usarse como justificación es que hay cuestiones culturales que son muy difíciles de deshacer de la noche a la mañana. Con la gripe A, los niños fueron criados en jardines de infancia, y hoy en día vemos que los adolescentes hacen todo de manera más responsable que los adultos. Entendemos que es muy difícil establecer nuevas prácticas, que en este caso no tendremos otra, porque no terminará con la vacuna, porque terminaremos con Covid-19 y vendrá otra. La distancia está ahí para quedarse, nos cambiará en los días. Incluso el barbijo en los lugares públicos se queda, pero bueno, estos son los nuevos tiempos”, dijo.

Castillo también defendió las políticas públicas a nivel local, provincial y nacional: “Decir que la cuarentena se impuso por adelantado significa ver las noticias con el periódico del lunes. Esperábamos, sin decir nada y en silencio, que no nos pasara lo que pasó en Italia o España. A pesar de todo esto, no fue en vano. Tenemos que darnos cuenta de que en este tipo de crisis tenemos que ver qué opciones tenemos. Lo que vimos a nivel mundial fueron las deficiencias de la salud pública y la falta de presencia del Estado en ella. En los lugares o países donde la salud no es importante, como los Estados Unidos, ya estamos viendo los resultados: ¿Tenemos ventiladores, camas, personal entrenado? Hoy en día, nuestro sistema de salud ha sido capaz de estar en guardia durante estos tres meses, y no sólo estamos mejor preparados para esta pandemia, sino también para la que vendrá dentro de un mes, dos años o diez años. Tenemos un sistema de salud mejor armado y más fuerte hoy que hace cien días.

“Una vez que sepamos más sobre el virus, sabremos mejor qué hacer, pero hasta que no tengamos una avalancha de gente gravemente enferma como la que tuvimos, será un buen trabajo el que podamos hacer”, añadió.

Finalmente, pidió responsabilidad social para que la situación no se salga de control: “Una cosa es decir que estamos cansados, pero la gente lo pasa mal porque no puede trabajar. Obviamente, el lado económico de todo esto no está exento. Es muy fácil para el Presidente decir: “Haz lo que quieras”, pero ningún país serio puede hacer esta irresponsabilidad. Creo que no puedes volver porque el período de aprendizaje ha terminado. Ejemplo para el coche. Tampoco creo en el estado policial. Creo que eso es parte de la responsabilidad personal. No es tan difícil: no formen un montón, no hablen con alguien cercano, no se laven las manos, y si no podemos hacer estas cosas, entonces pensemos en cómo somos como sociedad. Esto es sólo el comienzo.