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El hospital acelera el proceso de diagnóstico con la extracción de ARN de los hisopos

El bioquímico con doctorado en biotecnología e investigador del CONICET, Gustavo Levín, lleva dos meses trabajando en el diagnóstico de COVID en el Laboratorio Central del Hospital Centenario, realizando la extracción del material genómico (ARN) del virus que permite acelerar posteriormente el trabajo del laboratorio del INTA en Concepción del Uruguay.

El hospital acelera el proceso de diagnóstico con la extracción de ARN de los hisopos

El hospital acelera el proceso de diagnóstico con la extracción de ARN de los hisopos

Durante la fase de contención de la pandemia, el Hospital Centenario de Gualeguaychú instaló una cabina de bioseguridad para el laboratorio central, que fue la punta de lanza de un trabajo muy importante que se llevará a cabo meses después, y que acelerará el proceso de diagnóstico de COVID en los hisopos de la ciudad y del departamento.

Este dispositivo permite trabajar con muestras patógenas sin ningún riesgo para el operador. Son muestras potencialmente infecciosas en las que se manipula material patógeno con el virus activo. Sin embargo, se garantiza que durante el procesamiento en este entorno estéril, quienquiera que esté manipulando los hisopos puede hacerlo de manera aséptica y segura.

El doctor en bioquímica e investigador del CONICET Gustavo Levín, junto con el grupo de expertos que trabajan en el laboratorio, las bioquímicas Débora Kesselmann, Renata Lambruschini y la jefa del servicio, Leticia Siri, y la estudiante de bioquímica (UNLP) Paulina Melchiori, son los responsables de llevar a cabo este procedimiento.

Este experto de 45 años de edad de Gualeguaychú, conocido por su trabajo científico, extrae el ácido ribonucleico (ARN) del virus Sars-Cov 2 y luego envía las muestras al laboratorio del INTA en Concepción del Uruguay, donde se completa el proceso de diagnóstico por PCR.

“Lo importante es que el proceso de diagnóstico se aceleró porque no enviamos los hisopos directamente a Concepción para su procesamiento, sino que avanzamos en la fase de extracción de ARN. Este proceso requería mucho tiempo, y al realizarlo en Gualeguaychú podemos aprovechar mejor el tiempo que pasa con el termociclador, el dispositivo que lleva a cabo la reacción final del ensayo, evitando así retrasos”, explicó el especialista.

El análisis molecular consiste en dos pasos, el primero es la extracción del material genómico (ARN) del virus y el segundo es la determinación por PCR. Originalmente, ambas se realizaban en Concepción del Uruguay, pero ahora la primera se realiza en el hospital de Gualeguaychú y la segunda en el laboratorio del INTA en Concepción del Uruguay.

“PCR” es un proceso que lleva unas tres horas para analizar sólo 94 muestras, dependiendo de la capacidad del equipo. Con esta dinámica hemos podido optimizar los tiempos de funcionamiento de los equipos y obtener el resultado final de todas las muestras de la región uruguaya en menos de 12 horas”, dijo Levín sobre el trabajo en la localidad vecina, que recoge muestras de toda la costa uruguaya.

“Lo que hemos logrado, a su vez, es el transporte de material no infeccioso, es decir, muestras procesadas con el ARN extraído, de una ciudad a otra”, añadió.