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La pandemia en el comercio: “Las ventas cayeron hasta un 70 por ciento”

Con más de 100 días de cuarentena, los comerciantes de la ciudad ya no saben a qué apelar para mantener a flote la bolsa de trabajo. A la incertidumbre económica se añade una pesada carga fiscal. Las moratorias como una solución a largo plazo y las redes sociales como una alternativa más viable.

La pandemia en el comercio:

La pandemia en el comercio: "Las ventas cayeron hasta un 70 por ciento"

La tienda reabrió sus puertas con nuevos protocolos de servicio. ¿Pero es realmente una solución definitiva a la situación del sector?

Incluso con las puertas abiertas, muchos artículos sufren una pérdida significativa de ingresos. A pesar de la participación del gobierno en el pago de parte de los salarios, las obligaciones económicas son sustanciales. La situación de los que no tienen empleados o no son propietarios es muy diferente.

El día habló con varios representantes de las empresas locales para examinar sus realidades con más detalle. Pasta y Resto es uno de los restaurantes más famosos de la ciudad. Con una amplia gama de clientes, tuvo que adaptarse para seguir prestando un servicio de alta calidad, pero también para profundizar en la higiene y los controles remotos.

María Rosa Peretti es la propietaria del lugar e informó a ElDía que el lugar estaba completamente cerrado durante los primeros 15 días de la cuarentena; luego comenzaron a reanudar la actividad “con los protocolos impuestos por el Ayuntamiento”.

En vista de la reorganización del trabajo, cambiaron los horarios: “El personal, que trabajaba ocho horas, ahora trabaja cuatro horas por la mañana y cuatro por la tarde. Los que trabajaban cuatro horas también fueron divididos para que se respetara la distancia social dentro de la industria alimentaria y la atención pública”, explicó María Rosa.

“Desde Buenos Aires sólo recibimos los desechables y las cajas de empanadas, y además se desinfectan con vaporizadores para que todos permanezcan tranquilos. El personal que transporta este material obviamente trabaja con guantes y barbijos”, explicó.

Salarios e impuestos

En cuanto a los trabajos, confirmó que “todos se mantendrán”, aunque “pagamos los salarios dos veces y gracias a Dios todos trabajan, pero en cuanto a los impuestos, no se pueden pagar directamente”.

“Nuestra facturación ha disminuido en un 70% en comparación con los otros meses. En el pasado logramos cubrir todo, pero hoy cobramos por los salarios, el alquiler, la luz y el gas”, resumió.

Con respecto a los proveedores, dijo que están de acuerdo con cheques de 30 y 45 días para lograr una cadena de pago. “Los alquileres son generalmente caros; todo el mundo estará de acuerdo con su agencia inmobiliaria, pero nunca tuvimos problemas con Marcelo Cappelletti; al contrario, siempre fue muy bueno con nosotros”, dijo el propietario de Pasta y Resto.

también informó que cuando reabrieron, presentaron al gobierno los detalles de las ventas del 10 de mayo al 10 de abril. “Cuando abrimos, fue muy difícil para la gente regresar porque muchos no podían volver a trabajar. Empezamos con el 15% de las ventas reales, así que el gobierno nos ayudó con el 50% de los salarios. Ahora que abrimos todos los días y ya cobramos el 30% de las ventas, ya no nos ayudaron. En este escenario, tuvimos que pagar todo el salario, aunque fuera en dos cuotas.

“Afortunadamente, todos los empleados están muy comprometidos y son muy comprensivos: tanto los que quieren cuidar su fuente de trabajo como yo, que quiero mantener mi tienda abierta”, resumió Peretti.

En cuanto a los impuestos, subrayó que “esperarán a que las moratorias se pongan al día”. Siempre había pagado todo, pero ahora no podía pagar los meses de marzo, abril y mayo… y probablemente tampoco en junio y julio. Lo que espero es que no haya 20 moratorias diferentes o que no nos asfixien con intereses”, concluyó la empresaria.

La situación de los que no tienen empleados

Las dificultades de los que siguen pagando los salarios en estos meses en que las ventas fueron muy inferiores a las de los tiempos normales no las afrontan los comerciantes que se ocupan de su propio negocio.

En una entrevista con ElDía, un empresario que hace siete años, el 25 de mayo, dirigía su propio negocio de regalías y artículos de cuero, este último admitió que “las ventas cayeron bruscamente, especialmente en abril y a veces en mayo”. Pero también aseguró: “El Día del Padre vendí bien, pero obviamente no como el año pasado; pensé que se pondría peor, pero afortunadamente la fecha ayudó, especialmente porque trabajo en la tienda de regalos.

“Cuando comparo las ventas con el año pasado, es lógico que los descensos sean llamativos. Sucede que aunque no tengo empleados, los costos fijos son muchos. Pago 40.000 pesos por el alquiler, y lo mismo por los servicios y honorarios. Sobreviví porque tenía ahorros del verano, y tuve que usarlos en el mes en que no estuvimos abiertos”, dijo el empresario, que prefirió permanecer en el anonimato.

Como el primer dueño de la tienda entrevistado, decidió no pagar las cuotas de la comunidad para priorizar otros gastos urgentes.

El caso de Fernanda, que junto con su hermana también lleva la lencería “Sueños” el 25 de mayo, muestra la importancia que han adquirido las redes sociales en el contexto del aislamiento forzado. Son propietarios y no tienen empleados, una circunstancia más que favorable en la situación actual.

“Desde que hemos podido vender por teléfono o redes sociales, afortunadamente hemos podido mantener un cierto nivel de ventas. Ponemos mucho énfasis en las promociones y las redes sociales, principalmente en Instagram. Algo que no habíamos hecho antes”, admitió Fernanda.

“Todavía tenemos que pagar el impuesto comunitario, pero no me gusta quedarme en él, así que buscamos una manera de generarlo. En ese sentido, las redes sociales no eran muy útiles”, dijo. Y dijo: “Por el momento el problema no es tanto con el consumo, sino con los proveedores. No pueden producir, por lo que hay una demanda, pero a veces no tenemos los productos”, resumió el minorista, que atendió a sus vecinos hace tres años.