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The Caja de Jubilaciones Municipal presented its new library

Los más de cien títulos adquiridos ya están disponibles para los empleados activos y pasivos de forma gratuita. La idea es llegar a 400 libros. "Queremos lectores municipales, pensadores, críticos de la realidad", dijo el presidente de la entidad, Gustavo Vela.

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La pandemia y la situación excepcional que ha creado hacen que la gente piense constantemente en cómo puede acompañar a quienes más lo necesitan. Este es el papel que desempeñó el Fondo de Pensiones, Pensiones y Pensiones de Gualeguaychú hace unos años. Este papel se complementa con el pago puntual y formal de las pensiones y toda la ayuda que se proporciona cada mes.

En este contexto, y de acuerdo con el plan de becas para los niños de las bibliotecas municipales, universitarias y de colegios, hace unos días se compraron cien libros de lectura. Estos están ahora disponibles para todos los empleados de la ciudad – activos y pasivos – y se pueden comprar de forma gratuita.

“La idea es empezar a leer libros, pero no son libros cualquiera, sino libros que creemos que pueden contribuir a la educación, a conocer nuevos mundos y a motivar la lectura”, dijo Gustavo Vela, Presidente del Fondo, tras una reunión con el intendente Martín Piaggio, que acompañó y celebró la iniciativa.

“En estos tiempos en que las personas mayores tienen que quedarse en casa para proteger su salud, tener un libro para leer es una buena alternativa; muchos no tienen acceso a tal libro debido a un problema económico, aunque algunos lo encuentran difícil de entender. También compramos libros para niños y jóvenes con la intención de promover la lectura y, por qué no, generar talleres que integren a jóvenes y mayores”, agregó Vela.

Entre los autores disponibles se encuentran clásicos como Shakespeare, Dostoievski, Víctor Hugo, Hemingway, Cervantes, Neruda, Isabel Allende, García Márquez y Nietzsche. Y autores locales como Dolina, Pigna o Galasso, entre muchos otros.

La primera adquisición incluyó cien libros, pero se seguirán añadiendo nuevos títulos hasta llegar a los 400: “Los interesados pueden contactarnos por teléfono, pedirnos un título específico y se lo llevaremos a sus casas para que no tengan que irse. Cada libro debe ser muy bien cuidado, para que le dé placer a alguien más de la misma manera. En caso de rotura o pérdida, se deducirá del salario del ayuntamiento.

“Como cada una de las medidas tomadas, ésta tiene una raíz política”, señaló Vela. “Queremos lectores comunes, pensadores, críticos de la realidad, no ignorantes. Queremos administraciones municipales que tengan sus propias herramientas y que afilen su propia forma de entender lo cotidiano, a menudo distorsionado por los medios de comunicación”, resumió.