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El día en que Messi se convirtió en Messi de nuevo y Barcelona recuperó la esperanza

La Pulga se reunió con su mejor versión después de la novela de burofax. Su actuación en el amistoso 3-1 contra el Girona dejó señales alentadoras.

El día en que Messi se convirtió en Messi de nuevo y Barcelona recuperó la esperanza

El día en que Messi se convirtió en Messi de nuevo y Barcelona recuperó la esperanza

¿Qué fue un partido amistoso? ¿Qué se jugó ante un equipo de la segunda división del fútbol español? ¿Qué se jugó a la velocidad de entrenamiento? En los tres casos “Sí” es la respuesta. Pero el partido que el Barcelona ganó 3-1 contra el Girona el miércoles le dio a Lionel Messi algunos sentimientos positivos después de meses de conflicto clandestino, unas semanas de intensa tensión y sólo unos días de calma después de la tormenta.

Nada volverá a ser lo mismo que cuando el ya legendario fax de la oficina fue enviado el 25 de agosto. Después de esta explosión la metralla sigue volando y las heridas no se curan completamente. Tal vez nunca lo hagan. Pero por el momento, el capitán de la selección argentina debe quedarse en el club al que llegó hace 20 años y comenzar una temporada casi sin descanso.

“Ha sido un año muy complicado, he sufrido mucho en los entrenamientos, en los partidos y en el vestuario”, dijo Messi en la entrevista, confirmando su continuidad en el club. Por lo tanto, no es sorprendente que siga sufriendo estas quejas. Un gesto sombrío lo acompañó durante el partido del miércoles en el Estadio Johan Cruyff de la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Unas pequeñas sonrisas y unas palmaditas en la espalda con sus compañeros para celebrar los goles le hicieron pensar en algo cercano a la alegría.

“Me quedo con el Barça y mi actitud no cambiará, por mucho que quiera ir, haré lo que pueda”, advirtió el jugador nacido en Rosario en esta entrevista con el sitio web de Goal.

Si alguien tenía alguna duda, le mostró a Girona algunas pistas de sus habilidades durante los 62 minutos que estuvo en el campo. Dos goles (uno con la ayuda de un toque del defensor Ramalho) y un pase esclarecedor en el juego del primer gol merecieron ser probados.

“Hace tiempo que no hay un proyecto o algo así, hacen malabares y cubren agujeros”, se había quejado Leo en su entrevista con el periodista Rubén Uria. Es difícil decir si lo que el Barcelona está a punto de hacer es un proyecto como el capitán quiere que sea, pero algunas cosas han cambiado. En primer lugar el entrenador.

Acaba de llegar, Ronald Koeman fue dejado en medio de un tiroteo entre el club y su emblema. No puede ser considerado responsable de nada de lo que pasó, pero su relación con Messi parece, al menos por el momento, lejos de ser ideal. El gélido saludo entre los dos cuando el local Rosario dejó el campo es una señal de esto.

El holandés no es conocido por su habilidad para construir lazos profundos con sus jugadores, pero esa no fue la principal cualidad por la que obtuvo su trabajo. Si el Barça hubiera querido a alguien que tuviera un millón de amigos, habría contratado al cantautor brasileño Roberto Carlos.

En esta nueva fase, Messi también tendrá que acostumbrarse a nuevos compañeros para interactuar con ellos (además de acostumbrarse a la grotesca ropa nueva que tuvo que llevar ese miércoles). En las afueras de Girona, se le vio en buena armonía con el portugués Francisco Trincão, una de las apuestas de futuro del club (sólo tiene 20 años), y con el redimido Philippe Coutinho. Su amigo Luis Suárez sigue en el limbo, con un pie dentro y otro fuera, y de nuevo no fue llamado por Koeman, ni tampoco el chileno Arturo Vidal. Él cambia, todo cambia.

“Seguiré en el club porque el presidente me dijo que la única manera de salir era pagando la cláusula de 700 millones, y eso es imposible”, dijo Messi el día que confirmó su estancia. Aparte del indudable disgusto de que su rostro no esté oculto, la decisión ya está tomada y el programa ni siquiera le permite detenerse a pensar mucho más en el asunto.

El sábado, el equipo catalán jugará su último partido preparatorio para la Copa Joan Gamper contra Elche. Y el fin de semana siguiente debutarán en la liga contra el Villarreal. Lionel Messi estará allí. Algo que parecía imposible hace sólo dos semanas.

FK