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Un año después de un día histórico: qué falta y dónde fue San Lorenzo a construir su estadio en Boedo

El club está siguiendo con gran anticipación los movimientos en la Legislatura para un proyecto de ley que si se aprueba abrirá la puerta para avanzar. Las complicaciones económicas afectan, pero confían en que no serán un impedimento.

Un año después de un día histórico: qué falta y dónde fue San Lorenzo a construir su estadio en Boedo

Un año después de un día histórico: qué falta y dónde fue San Lorenzo a construir su estadio en Boedo

El 1 de julio de 2019 quedará grabado para siempre en los corazones de todos los fans de San Lorenzo. Ese día, desde el primer segundo del día, el cielo de Boedo se iluminó en medio de la oscuridad para celebrar, entre abrazos y lágrimas, la toma de las tierras de la Av. La Plata hacia 1700, tras recibir la llave que pertenecía a Carrefour. Miles de cuervos se apoderaron de la tierra, protegidos hasta los dientes, pero el calor de tal euforia y satisfacción iluminó esta inolvidable noche. Pero más allá de las emociones, este fue sólo un paso más en una hazaña que aún tiene un largo camino por recorrer y que, al cruzar la línea de meta, se encontrará con un nuevo estadio donde el viejo gasómetro una vez vibró.

Un año después de que se logró el objetivo principal de volver a poner los pies en tierra santa, ¿qué progresos se han hecho y qué falta para que San Lorenzo coloque su primer ladrillo allí?

Sin duda hay varios frentes que deben ser abordados. Pero todo depende de una cuestión central: la aprobación de la ley de rezonificación en la legislatura de Buenos Aires. El proyecto fue presentado en noviembre de 2018 por el ex presidente y actual vicepresidente – así como por el Ministro de Deporte y Turismo de la Nación – Matías Lammens, y en marzo de 2019 se le otorgó estatus parlamentario junto con el legislador Leandro Santoro (Frente de Todos). Caduca a finales de año. Sin su aprobación, El Ciclón no puede aspirar a establecer un tribunal en el barrio donde ha crecido.

No es tan simple, porque el proceso burocrático hasta la votación final es engorroso. Como primer paso, el proyecto debe ser tratado por la Comisión de Planificación Urbana, cuyo presidente Victoria Roldán Pérez y Agustín Forchieri (vicepresidente de la legislatura) se reunieron con Marcelo Tinelli en noviembre pasado. Sin embargo, todavía no se ha hecho ningún progreso.

Una vez que haya sido tratado y aprobado por la Comisión, será enviado al sitio para su apropiada aprobación. Se convoca entonces una audiencia pública y se repite el procedimiento anterior: se vuelve a la planificación urbana y luego al sitio para la votación final. Sólo cuando recibe los votos necesarios se convierte en ley. Pero todo está en espera.

Un grupo de simpatizantes, con el subcomité de la Hincha a la cabeza, comenzó a hacer gestiones virtuales para instalar el tema en las redes sociales y exigir que el proyecto sea tratado antes de que expire. El club no ha hecho una declaración pública sobre el tema en los últimos meses, y en el fondo argumentan que la pandemia lógicamente ha detenido todo. Sin embargo, varios grupos de fans afirman que la comisión de planificación de la ciudad se está reuniendo en línea.

Tinelli explicó en una entrevista con los miembros de la Asamblea y la Junta Directiva que están trabajando con cautela ya que esta no es una ley cualquiera, ya que tiene “connotaciones políticas”.

La agenda legislativa es fijada por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, es decir, “Juntos por el cambio”, ya que tiene su propia mayoría (más de 30 diputados, que serían 39 con aliados). Cualquier ley que se trate en la Legislatura debe ser aprobada por el Presidente de la Cámara, Diego Santilli. Por supuesto, la figura de Horacio Rodríguez Larreta, el jefe de gobierno de la CABA, es fundamental en este aspecto.

“Este es un asunto puramente político”, repitió el Club de Boedo. Y advierten que hay que saber dar los pasos adecuados en el momento adecuado. Algunos de ellos cuentan los números y creen que si la ley se debatiera hoy en el pleno, correría el riesgo de no ser aprobada. Por esta razón, la dirección está dialogando con los portavoces del gobierno de Buenos Aires para obtener su aprobación.

Y, como pudo comprobar nuestras fuentes, no es imposible que antes de fin de año se presente otro proyecto de envergadura, que incluirá el acuerdo con la empresa española de arquitectura e ingeniería IDOM, responsable del plan maestro del nuevo estadio, así como las aportaciones de los vecinos del barrio de Boedo, que pueden ponerse en contacto con el club para expresar sus inquietudes y necesidades. Con un guiño a Horacio Rodríguez Larreta, San Lorenzo abrió un camino de diálogo con los ciudadanos que viven cerca del bloque reclamado. Además, la decisión de ceder el terreno para el establecimiento de un centro de contención para los ancianos durante la cuarentena es otro ejemplo de la labor conjunta entre la institución y la ciudad.

Por otro lado, durante el aislamiento, Tinelli mantuvo dos conferencias telefónicas con la empresa constructora española con el fin de promover el proyecto del Tribunal de Justicia, que tiene como objetivo dar a Boedo un valor añadido al considerar los espacios verdes, comerciales y educativos. Según las historias que le rodean, el presidente de El Ciclón quedó fascinado por lo que le presentó el IDOM, ya que revitalizará la zona con la promesa de una verdadera transformación urbana. Tinelli hizo observaciones y sugirió algunas correcciones, como la ubicación de las cámaras de televisión. Seguirán avanzando.

La otra pierna es la económica. Si ya era difícil pensar en la construcción de un estadio – estamos hablando de inversiones de unos 70 millones de dólares – todo está tomando un color diferente con la crisis mundial desencadenada por la pandemia del coronavirus, cuyas consecuencias finales aún no se pueden predecir. Pero la idea de construir el tercer estadio de su historia no está siendo negociada. Tinelli ya ha tendido puentes con los inversores chinos y los grandes bancos de Europa.

Antes de eso, deben saldar todas las deudas de Carrefour para el país. Deben dos cuotas de 1 millón de dólares cada una, más 2 millones a pagar a través de la publicidad. Aún faltan muchos pasos para llegar a San Lorenzo para hacer realidad su sueño. Pero el club de Boedo no está dispuesto a interponerse en el camino de eso.