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Alerta que el proyecto de que el gobierno de Buenos Aires compre sólo a YPF podría perjudicar a cientos de PYMES

El jefe de la Federación de Empresarios de Combustibles (Fecra) dijo que el proyecto del legislador camporista Facundo Tignanelli, jefe del bloque pro-gubernamental en la legislatura provincial, atenta contra la ley de defensa de la Competencia y puede hacer "mucho daño" al sector

Alerta que el proyecto de que el gobierno de Buenos Aires compre sólo a YPF podría perjudicar a cientos de PYMES

Alerta que el proyecto de que el gobierno de Buenos Aires compre sólo a YPF podría perjudicar a cientos de PYMES

Vicenti Impieri, presidente de la Federación de Empresarios de Combustibles (Fecra), dijo que habrá “uno o dos” aumentos adicionales de combustible antes de fin de año, y advirtió contra el proyecto del Gobierno de Buenos Aires de contratar a la administración pública provincial, a los organismos descentralizados y autónomos y a las empresas públicas exclusivamente con YPF “para proveer de combustible y lubricantes a la flota de automóviles, barcos y aviones de la empresa”.

En declaraciones a Mitre Radio, Impieri advirtió que la iniciativa, si se lleva a cabo, afectaría seriamente a más de mil estaciones de servicio en la provincia. El jefe de Fecra dijo que había 1.700 gasolineras en el territorio de Buenos Aires, de las cuales 1.230 no eran de YPF. Impieri dijo que restringir la compra de la flota provincial a las gasolineras que enarbolan la bandera de la empresa petrolera de propiedad estatal mayoritaria no sólo sería una violación de la ley de competencia, sino que también causaría “graves daños a cientos de gasolineras”, la mayoría de las cuales son pequeñas y medianas empresas que enarbolan la bandera de otras empresas petroleras o bandera blanca.

Entre todos ellos, las estaciones de Buenos Aires proporcionan entre 15.000 y 20.000 empleos y mantienen a sus respectivas familias, dijo Impieri, quien confirmó que todas las marcas ya han aumentado sus precios en respuesta al reciente aumento de YPF (en un promedio de 3,5%).

Impieri prácticamente ha descartado que haya más aumentos. “Entiendo que sucederá”, dijo, hablando de “uno o dos” aumentos adicionales antes de fin de año, porque YPF, cuya principal fuente de ingresos es la venta de combustible en las gasolineras, los necesita. También dijo que la situación de los minoristas de artículos de papelería es mala en sí misma, con ventas entre el 30 y el 35% por debajo del nivel que tenían en el mismo mes de 2019, un año que fue de fuerte recesión. En abril, recordó, la disminución había alcanzado el 90% y se estaba recuperando muy lentamente.

En cuanto a la iniciativa del gobierno provincial de limitar las compras de combustible por parte del Estado a las estaciones de YPF únicamente, Impieri insistió en que el impacto en las 1.230 estaciones no pertenecientes a YPF podría ser “bastante grave”, que el proyecto “no es justo” y que “puede haber una falta de conocimiento por parte de los funcionarios o del congresista que presentó el proyecto: también podría afectar a la ley de defensa de la competencia”. “Pido a los legisladores y al Gobernador que revisen el proyecto de ley; podría causar mucho daño”, subrayó Impieri.

El proyecto de ley fue presentado por el presidente del bloque delantero de todos los partidos en el parlamento provincial, el diputado camerunés Facundo Tignanelli, quien es cercano a Máximo Kirchner y cuya cuenta en la red social Twitter refleja un alto nivel de identificación con la vicepresidenta Cristina Kirchner.

El proyecto de ley de Tignanelli obliga a todas las autoridades provinciales y a las unidades autónomas a utilizar sólo combustibles y lubricantes de YPF. Los autores de la norma dijeron al portal de Surtidores que el objetivo es “canalizar el poder adquisitivo del Estado en beneficio de la economía de recursos y el compromiso con el crecimiento de un sector estratégico”.

Aunque la iniciativa está dirigida al territorio de Buenos Aires, el objetivo de la iniciativa es sentar un precedente a nivel nacional.

Los legisladores del oficialismo afirman que la iniciativa será un paso más hacia la “soberanía energética”, mientras que el bloque “Juntos por el Cambio” se opone a la iniciativa, señalando que en la ley que declaró el 51% de YPF sin fines de lucro y sujeto a expropiación, la mitad de esta parte pasó a ser propiedad de la nación y de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI), que no integra a Buenos Aires. Además de afirmar que “Buenos Aires no es el dueño de YPF”, la opinión minoritaria sobre el proyecto del gobierno afirma que también es contrario a la defensa de los intereses del gobierno provincial contratar la mejor calidad al menor precio posible, así como a los procedimientos de adjudicación de contratos.

El gobernador Kicillof quiere sentarse a la mesa de las provincias petroleras con el argumento de que en Buenos Aires el 80% de los combustibles del país son procesados por las refinerías Axion (Campana), YPF (Ensenada), Trafigura (Bahía Blanca) y Raízen (Dock Sud).

Pero es poco probable que la discriminación contra las emisoras que no son de YPF caiga bien con las otras marcas del mercado. Exactamente, El pasado martes el presidente Alberto Fernández asistió a un evento en la refinería Raízen, concesionaria de Shell, que anunció una inversión de 715 millones de dólares en su planta de Dock Sud, en Avellaneda, que crearía 4.000 puestos de trabajo. El evento también marcó la reaparición pública del Gobernador Kicillof, quien estuvo aislado durante dos semanas por “contacto cercano” con un hombre enfermo de COVID-19.