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El Gobierno se acercó a los empresarios de IDEA y generó la expectativa de que buscaran el diálogo para recuperar la confianza

El 56º Coloquio del Instituto Empresarial terminó ayer. Hubo críticas en los pasillos virtuales y preocupación por el rumbo de la economía, pero también una fuerte valoración de que el Presidente Alberto Fernández y el Ministro Guzmán han participado

El Gobierno se acercó a los empresarios de IDEA y generó la expectativa de que buscaran el diálogo para recuperar la confianza

El Gobierno se acercó a los empresarios de IDEA y generó la expectativa de que buscaran el diálogo para recuperar la confianza

El discurso pronunciado por el presidente de IDEA, Roberto Murchison, al final del 56º Coloquio Virtual, que tuvo lugar entre el miércoles y el viernes, dejó varios mensajes sobre las lecciones aprendidas de la pandemia y la crisis económica que ésta desencadenó. Una de ellas fue la certeza de que “cuando hay diálogo, salen cosas buenas, como ocurrió con el acuerdo de la industria automovilística, pero cuando los actores no se escuchan entre sí, ocurre lo contrario, como ocurrió con la ley de teletrabajo”, lo que provocó una fuerte resistencia por parte de la comunidad empresarial.

“Queremos un diálogo que lleve a la confianza. En este sentido, agradecemos al presidente Alberto Fernández que nos acompañe en la apertura del coloquio, así como a los miembros del gobierno y de la oposición que también estuvieron presentes”, dijo Murchison en el panel de clausura del evento, titulado “El país que queremos ser”.

La pluralidad que tuvo el evento, y más aún este año por la participación del gobierno, ausente durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, fue apreciada por todos los miembros de IDEA, así como el hecho de haber podido convertir el tradicional evento de Mar del Plata en un foro virtual, con la posibilidad de interacción virtual e incluso la reproducción de los pasillos vía zoom. Además, fue más federal, los organizadores se enorgullecen de presentar, de vez en cuando preocupados por los comentarios críticos de algunos empresarios en la pared frente a los discursos del Presidente o del Ministro de Economía, Martin Guzmán .

“El hecho de que todo el arco político estuviera allí demuestra que la Argentina está llamada al diálogo, y esto es muy positivo. El gobierno estuvo presente, y eso es algo que hay que destacar”, dijo el presidente de IDEA en una conversación con este diario, confirmando que tuvieron varias reuniones con el gobierno durante la fase de organización del coloquio, en las que fueron escuchados, y admitiendo que la falta de confianza está causando el deterioro de la economía y que el objetivo es revertirla. Para él, la disminución del número de reservas en el campo era una señal en este sentido, pero no era suficiente. “Hubo una falta de diálogo allí, pero me guardo la intención de confiar en los incentivos”, dijo el empresario.

Para el presidente del coloquio, Roberto Alexander, “hoy más que nunca, tenemos que sentarnos alrededor de una mesa de diálogo y construir sobre las diferencias”. “Todos tenemos que ceder”, dijo, citando a varios oradores del coloquio, que señalaron el cambio que Covid-19 ha provocado en términos de liderazgo y cómo enfrenta a la sociedad con nuevos desafíos. El columnista del New York Times, Thomas Friedman , fue uno de los que habló de ello, explicando que los países que están progresando y superarán esta crisis son los que están creando estructuras de colaboración entre todos los actores y alejándose de la visión binaria que ya no funciona.

“Reconocemos la voluntad del gobierno de entablar un diálogo. Pero es una construcción, debemos seguir construyendo la confianza y buscar soluciones juntos. El hecho de que el Presidente haya asistido al coloquio es un muy buen primer paso, debemos continuar por este camino”, dijo Paula Altavilla, CEO de Whirlpool Argentina, quien fue designada para presidir el 57º coloquio, que se celebrará en 2021, posiblemente de nuevo en Mar del Plata.

El presidente de Toyota Argentina, Daniel Herrero, también apreció el diálogo más allá del cuestionamiento que algunos empresarios realizaron a través del muro virtual mientras el presidente y el ministro de economía estaban expuestos.

“El hecho de que estemos hablando entre nosotros significa que nos estamos escuchando y poniendo todas las cuestiones que el país necesita hoy en día indica claramente que estamos buscando algo para el país que queremos ser”, aseguró a estos medios de comunicación. Sobre la propuesta que puso sobre la mesa IDEA para iniciar el debate en , presentada por el economista Santiago Bulat, explicó que “no pretende ser un plan, sino poner sobre la mesa los temas en los que hay que trabajar para avanzar”.

La economía local atravesó el coloquio más allá de la amplitud temática de los paneles celebrados durante los tres días del evento. Hablamos del mundo después de la pandemia, de la Argentina en este contexto, de la educación, los derechos humanos, la institucionalidad, la justicia, la pobreza y la innovación. También discutimos la transformación digital en las finanzas y la economía regional y el futuro del trabajo en el mundo después del Coronavirus. El debate económico propiamente dicho tuvo lugar hoy en presencia del ex ministro de Economía, Hernán Lacunza, y del ex jefe del Banco Central, Martín Redrado, seguido de Guzmán.

Sin embargo, los pasillos virtuales estaban llenos de preocupaciones de los empresarios sobre el progreso de la economía. Durante los días del coloquio la brecha se amplió bruscamente (llegó a más del 120%), lo que llevó al ministro a anunciar una relajación de los controles en el mercado del dólar en contado con liquidación.

El presidente de Syngenta, Antonio Aracre, fue claro sobre la economía: “No tienes que inventar mucho. Sabes lo que tienes que hacer, es como la medicina. A veces me preocupa un poco entender por qué algunas cosas no se hacen. Lo primero que hay que hacer es estabilizar la macroeconomía; tiene que haber un mecanismo de choque para eliminar este nominalismo”. Y añadió: “La simplificación de los movimientos de capital mediante la creación de un mercado financiero para el tipo de cambio sería una buena señal para los operadores, fácil de aplicar y de bajo costo para la economía, pero tendría que hacerse en el marco de un amplio acuerdo político y social”.

Marcelo Figueiras de Richmond Laboratories, por su parte, dijo que si se llegaba a un consenso, ayudaría a contener el dólar. Ningún nuevo ministro que entre lo hará; las ideas y los espacios de discusión pueden surgir de la disidencia, pero este es el argentino que sirve”, dijo.