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¿Qué gastos serán recortados y qué impuestos serán aumentados por el gobierno de Buenos Aires para compensar el recorte de fondos de la Nación a la CABA

Compensará la pérdida de 52.000 millones de pesos de copropiedad en 2021 con 32.300 millones de pesos de recorte de gastos y 19.700 millones de pesos de aumento de impuestos. Que las obras y servicios se verán afectados. Tarjeta de crédito e impuesto bancario

El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta presentó ayer el presupuesto de la ciudad para el año 2021, que prevé un recorte de 52.000 millones de pesos en la financiación como consecuencia del Decreto 735 del pasado 9 de septiembre, por el que el presidente Alberto Fernández redujo la cuota federal que la nación cede a la ciudad del 3,5 al 2,32 por ciento.

Según el gobierno de Buenos Aires, el traslado fue “improvisado, inoportuno e inconsulto”, violó “todos los principios del federalismo” y causó “un enorme daño” a las finanzas y la autonomía de la ciudad. Según las estimaciones del Ministerio de Hacienda de Buenos Aires, la ciudad ha perdido 150 millones de pesos diarias desde la aplicación del decreto, lo que equivale a una pérdida de 8.400 millones de pesos que aumentará a 13.000 millones de pesos a finales de año. Y en 2021, predice, la pérdida será de 52 mil millones de pesos.

El cuestionamiento y la ofensiva sobre los recursos de la ciudad comenzó el 12 de diciembre de 2019, apenas 48 horas después de la llegada de la toma de posesión de Alberto Fernández, cuando en un acto en La Matanza la vicepresidenta Cristina Kirchner criticó la distribución de los fondos, señalando que “la capital concentró la riqueza mientras que aplazó el resto de la periferia”, señalando que en el distrito de Buenos Aires “hasta los helechos tienen luz y agua”. En este tema se han producido algunas reuniones entre el gobierno nacional y el gobierno de Buenos Aires, pero desapareció de la escena en la fase inicial de la lucha contra la pandemia del coronavirus, pero reapareció repentinamente cuando el presidente dijo que “Buenos Aires es una ciudad que nos llena de culpa por haberla visto tan opulenta”, y anunció el corte por decreto, que anunció a través de WhatsApp a Rodríguez Larreta cinco minutos antes del anuncio en el canal nacional.

La ciudad presentó una demanda y una demanda de Amparo ante la Corte Suprema, y planteó la constitucionalidad del decreto presidencial. Mientras tanto, ayer presentó el presupuesto 2021, en el que -según las tablas- compensará el 68% de la pérdida de fondos mediante la reducción de los gastos y el 32% mediante el aumento de los impuestos. Sin embargo, advirtió que “a menos que la justicia falle para bien, la ciudad tendrá que hacer más ajustes tanto en su plan de gastos como en sus recursos”.

En cuanto a los recursos, la provincia planea recaudar 7.700 millones de pesos aplicando el impuesto de timbre (1,2%) a los saldos de las tarjetas de crédito, una medida que, según dijo, “ya está siendo implementada por provincias como Buenos Aires, Tucumán, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Chaco, San Luis y Tierra del Fuego”.

Las autoridades fiscales de Buenos Aires también decidieron levantar la exención del impuesto sobre los ingresos brutos para las LELIQ (cartas de liquidez) y las operaciones de pasaporte bancario con el banco central. Esta es una medida que está vigente en otras provincias y que afecta al sector financiero de Buenos Aires, “uno de los menos afectados por la pandemia”, según la ciudad. El impuesto sobre estos movimientos generaría unos 12 mil millones de pesos.

Con estos cambios, los ingresos de la coparticipación federal representarán ahora el 18,5% de los recursos de Buenos Aires, lejos del 61,3% aportado por el impuesto sobre la renta bruta, el impuesto sobre los bienes inmuebles el 7,5%, el impuesto de timbre el 6,9% y el impuesto sobre los vehículos de motor el 4,3%, dejando un saldo del 1,5% de otros recursos.

La reducción de gastos prevista será algo inconsistente dadas las cantidades y los sectores afectados.

Estas incluyen “suspensión, aplazamiento y ralentización de las obras”, incluyendo la compra de equipo policial (cámaras de vigilancia, coches patrulla y motocicletas), “más de 20 obras” en la red de metro y otras obras que tienen que esperar más tiempo como la construcción de carriles bici, la construcción de 95 km de carriles bici, la reubicación del Càrcel de Devoto y el Mercado de Hacienda de Liniers, los túneles del plan hidráulico de la ciudad, las obras del Teatro Alvear y el desarrollo del “Distrito Joven” y el “Parque de la Innovación”.

Más promesas contradictorias serán la revisión de los contratos de servicios actuales, como el contrato de recogida de residuos (que ya no será diario, al menos en ciertos distritos), el mantenimiento de hospitales y espacios y plazas públicas, y los servicios de vigilancia.

Además, el Estado de Buenos Aires, aprovechando la aceleración del trabajo a distancia causada por la pandemia, planea reducir los gastos en el alquiler de oficinas, el mantenimiento de los edificios oficiales y los gastos en servicios como la electricidad, el agua y el gas.

“Esta reducción de costos también tendrá un impacto parcial en las negociaciones de paridad, que deberán adaptarse a la situación financiera de la ciudad”, declaró el gobierno de Buenos Aires, que anticipó un aspecto muy conflictivo y dejó claro que “se basará en el diálogo con los sectores sindicales” y tendrá especialmente en cuenta el caso de los salarios más bajos.

En este contexto, la administración, encabezada por Rodríguez Larreta, dejó en claro que “en el contexto de la crisis sanitaria causada por la pandemia y con una caída récord de los ingresos este año, ningún funcionario público de la ciudad ha sufrido recortes salariales.

En su mensaje a la legislatura, el gobierno destacó que el presupuesto del 2021 se basa en las mismas variables macro del presupuesto nacional: 5.5% de crecimiento del PIB, 29% de inflación y un dólar oficial de 102.4 pesos para diciembre del próximo año.

En este contexto, dijo que la CABA asignará el 51,4% del presupuesto a la salud, la educación y el desarrollo social, dejando la inversión en seguridad en el 16% del total.

El gasto total estimado para el año es de 612.643 millones de pesos y fondos de 587.569 millones de pesos, con un déficit de 24.074 millones de pesos. Aunque el gobierno de Buenos Aires declaró que planea restablecer el equilibrio presupuestario en 2022, también advirtió que las previsiones actuales podrían ser revisadas si la ciudad no recibe una respuesta positiva del Ministerio de Justicia.

Además, el gobierno de Buenos Aires advirtió que el gobierno nacional está proponiendo un nuevo “consenso fiscal” a las provincias, que la CABA “no puede aceptar, ya que esto llevaría a una interferencia con las autonomías de las provincias”.