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El tipo que escandalizó a todo el mundo en una marcha es de San Juan: caminó en Mendoza con la leyenda “24/03/79 – Día de la Gloria”.

Carlos Noriega fue a la marcha el 13 de septiembre con una camiseta que alababa la dictadura. Las organizaciones de derechos humanos están analizando cómo demandarlo en los tribunales.

El tipo que escandalizó a todo el mundo en una marcha es de San Juan: caminó en Mendoza con la leyenda

El tipo que escandalizó a todo el mundo en una marcha es de San Juan: caminó en Mendoza con la leyenda "24/03/79 - Día de la Gloria".

Carlos Alberto Noriega es de San Juan y tiene 66 años, aunque vive en Mendoza desde 1987. Trabaja en el comercio con una panadería en el barrio de Brasil, Godoy Cruz, y su rostro apareció en todos los medios de comunicación del país el domingo en una camiseta con un mensaje que causó rechazo: “24/03/76 DÍA DE GLORIA”.

La declaración proviene de su paso por el ejército, que en 1975 lo condujo durante 140 días por las selvas de Tucumán, en el marco de la Operación Independencia contra las guerrillas del ERP, meses antes del golpe militar que desencadenó el sangriento proceso de reorganización nacional.

A pesar del rechazo que sus elogios a la cruel dictadura despertaron en gran parte de la sociedad, Noriega justifica la acción militar de aquellos días en los que no participó, porque fue liberado en 1976, en el mismo momento en que comenzó la represión que causaría miles de muertes y desapariciones en el país.

“La camisa tiene mi propio sentimiento, la hice bordar, ya tiene su antigüedad. Después de un lavado o dos, desaparece, se afloja”, dijo Noriega al periódico Los Andes de la provincia vecina. La acompañó el lunes en la manifestación contra el gobierno nacional en Peatonal y San Martín, y frente a las cámaras de TN dijo que estaba “contra todo el sistema, ya no apoyo al peronismo”. En mis 66 años, los últimos 40 que reconozco de esa fecha -señalando la camiseta- son un desastre”.

El ex militar afirma que no defendió el delito, aunque las organizaciones de derechos humanos de Mendoza ya están preparando un juicio a tal efecto en la justicia provincial.

“Viví este tiempo desde adentro, para bien o para mal. Sólo expreso lo que siento y lo que percibo. En el pasado, un abogado quiso acusarme e iniciar un procedimiento para excusar el delito, que luego se quedó atascado en la nada”, asegura.

Noriega se incorporó al ejército en 1975, después de ser reclutado para el servicio militar, y se unió a la compañía de comando, “un grupo de élite”. Era un tirador de mortero, disparaba con todas mis armas. Pasé 140 días en la zona de combate de Tucumán, en la selva, en la ruta 38″, recuerda hoy. Fue liberado en 1976 porque “el ciclo estaba completo”.

A pesar de su aversión al peronismo, es una coincidencia que su actuación en la represión de la guerrilla en los años 70 durante un gobierno peronista, el de Isabel Perón, tuvo lugar antes del golpe y en plena democracia. Tal vez por eso las organizaciones de derechos humanos no tienen datos sobre este hombre que, 44 años después, afirma ser el líder de los militares, que fue condenado por crímenes contra la humanidad en 1985.

En referencia a estos tiempos, Noriega asegura que vio “cómo se dirigían las guerrillas”. “Hablo de los izquierdistas, hablo de los peronistas, del ERP, de las FARC, de los Montoneros, fue una guerra que nadie del lado izquierdo de la vida quiso reconocer”, dice hoy.

“Las madres de la Plaza de Mayo, las abuelas, todos los políticos que fueron y son, siempre en línea con el sistema, siempre niegan la guerra. No nos besamos, nos tiramos balas. El número de muertos en cada lado es terrible. Pude observar desde dentro quién es quién”, dice, defendiendo la teoría de los dos demonios, que tuvo su apogeo en los años 80 y que luego fue profundamente rechazada por las organizaciones de derechos humanos.

Según Los Andes, Noriega no tiene casos legales por sus acciones represivas. Sin embargo, una vez fue citado por el juez federal de Mendoza, Walter Bento, como testigo en los juicios realizados en la provincia.

“Los que tenemos en el gobierno hoy son héroes para una gran parte del país, tal vez el 50%. Pero no son más que hache de pe (HDP), bastardos, asesinos, Cagones, cobardes. Fuimos a defender la patria y ellos querían apoderarse de ella”, dice, refiriéndose al Kirchnerismo gobernante.

“No fue un genocidio”

A Noriega no le preocupa que mucha gente rechace la frase de su camisa y sus pensamientos: “Tengo un currículum, no un expediente”, advierte. Y a pesar de las pruebas y los testimonios presentados en el juicio de las juntas militares en la década de 1980, niega que haya habido genocidio entre 1976 y 1983.

“Hay una chica que me entrevistó por teléfono, pero no fue agresiva conmigo. Esos 30 o 40 años de diferencia en los que estuviste te dan