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Un juez de Córdoba consideró la violencia de género al no reconocer a una hija

condenó a un hombre a pagar 600.000 pesos a la mujer, que ahora tiene 30 años, por daños morales con perspectiva de género tras la reclamación de la hija.

22 mayo, 2020
Un juez de Córdoba consideró la violencia de género al no reconocer a una hija

Un juez de Córdoba consideró la violencia de género al no reconocer a una hija

El Juzgado de Córdoba condenó a un hombre por no reconocer a su hija y, en una sentencia con perspectiva de género, consideró que la destrucción y el incumplimiento de sus obligaciones constituían “actos de violencia” tanto económica como psicológica.

Así lo decidió el juez civil, comercial, arbitral y de familia del 2º nominado de la Ciudad de Jesús María, Mariano Pelliza Palmes, quien condenó a un hombre a pagar 600.000 pesos más intereses por concepto de daño moral en una demanda interpuesta por su hija, hoy de 30 años, en un caso de paternidad. En este caso, la mujer pidió el reconocimiento de la paternidad por parte de su padre y daños y perjuicios.

“La demostración inescrupulosa y destructiva de la acusada me llevó a juzgar el caso desde una perspectiva de género”, dijo el juez en su fallo.

Según la sentencia, el hombre tuvo contacto con su hija hasta los cinco años y pasó los fines de semana en casa de su madre. Pero la relación terminó cuando la mujer descubrió que el hombre tenía otra familia. En su veredicto, el juez preguntó: “¿Por qué el acusado se negó a reconocer la prueba de ADN o no se sometió a la prueba de ADN inmediatamente si sospechaba de antemano que el demandante era su hija?

En este punto respondió: “Puede haber varias respuestas, pero una cosa que no me deja ninguna duda es que el Sr. A. ha establecido un comportamiento inapropiado en su tratamiento de las mujeres principalmente”.

Pelliza Palmes afirmó que “el no reconocimiento de un niño conlleva consecuencias que van desde los afectos más íntimos para la persona humana hasta consecuencias de carácter jurídico”, añadiendo que “el demandado H.A. conocía la existencia de su hija E.V.A.M. o tenía elementos que conocía y no actuó en consecuencia”.

Abandono y negación

La demandante, por otra parte, declaró en el caso que, debido a la renuncia y la negativa de su padre a declarar su paternidad, ella había crecido “sin las cosas materiales y sin el afecto de un padre” y aseguró que durante su carrera escolar “sufrió por ser pobre y no tener padre”.

La mujer dijo que cuando llegó a la mayoría de edad, comenzó a buscarlo e incluso tuvo un breve encuentro en el que su padre, un hombre muy conocido en su pueblo, la besó, la abrazó, se disculpó por el tiempo perdido y prometió compartir más momentos juntos.

Sin embargo, ella nunca lo volvió a ver hasta que averiguó la dirección de su padre y fue a visitarlo. Cuando la vio, el hombre estaba “enojado”. Incluso recibió amenazas de los familiares de su padre a través de las redes sociales e inició la demanda por “daños morales específicos de género”.

Fuente: La Voz