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Profesor asesinado en Entre Ríos: cómo avanza la investigación

Teresa Galli, de 54 años, fue encontrada muerta en su casa después de que el jardinero le dijera a su hermana que la maestra no la atendía. A partir de ese momento, la investigación comenzó, pero hasta ahora se sabe poco sobre los asesinos.

Profesor asesinado en Entre Ríos: cómo avanza la investigación

Profesor asesinado en Entre Ríos: cómo avanza la investigación

Ayer después de las ocho de la mañana una persona dedicada a la jardinería fue a una dirección en la calle San Luis con el número 1023 en la ciudad de Concordia. Como nadie le contestó, el jardinero llamó a la hermana del dueño, que llegó inmediatamente al lugar y al entrar en la casa encontró un cuadro impactante: Su hermana, María Teresa Galli, de 54 años, tirada en el suelo sin vida, dijo que vio a dos encapuchados corriendo por los fondos de la casa y huyó de la escena. CONDUCTOR DE POLICÍA asesinado en Concordia había sido golpeado en la cabeza

Aparentemente y sin robar nada, los criminales escaparon por el interior de la cuadra y se estima que habrían corrido hacia los tejados de los vecinos. Aunque los expertos de la policía tomaron pistas de la escena del crimen, las autoridades no tienen noticias sobre la identidad de los autores del sangriento asesinato.

La víctima era un conocido y popular profesor de biología jubilado que había enseñado en la Escuela de Comercio N°1 y en el Instituto de Profesorado “Concordia”. En el momento del asesinato, María Teresa estaba sola. Golpes en la cabeza

Ya al mediodía y durante la habitual inspección de la Dirección de Investigación Criminal de la Policía de Entre Ríos, bajo la atenta mirada de los tres fiscales involucrados, los abogados Francisco Azcué, José Arias y Mario Guerrero, fuentes bien informadas comentaron que “aunque todavía falta el informe oficial de la autopsia”, estiman que la maestra “murió por golpes en la cabeza con un objeto contundente que había visto a simple vista”. Gritos y corridas

En el momento en que las autoridades realizaban el juicio, se escucharon gritos entre la policía, y de inmediato corrieron de sur a norte por la calle San Luis hasta que ella dobló en Avellaneda, y con las armas en la mano, personal uniformado fue y entró en la parte de atrás de una casa en la calle Entre Ríos 1030, porque se pensaba que una persona sospechosa andaba por ahí, pero no se sabe si la situación se debía a ruidos en los tejados de la casa o a la perturbación nerviosa de los vecinos que creían oír ruidos y correr, que sólo percibían en su psique.

Es notable que, además de los oficiales de policía, los vecinos y los familiares de la víctima también corrieron y gritaron en medio del auto, exigiendo: “Agárrenlo, no dejen que el HDP se escape”. ¿Tenía dinero?

Como todos sabemos, los criminales siempre están buscando dinero, no les interesa nada que no sea dinero en efectivo. En este sentido, no se sabe si la maestra guardaba dinero en su casa y, en caso afirmativo, si esta información podría haber pasado de la esfera familiar a otra que hubiera llegado a oídos de los delincuentes. Si ese fue el motivo del crimen, podría haber habido una petición del lugar donde se guardaba el botín para torturar a la maestra para que lo dijera, y que fueron demasiado lejos en esta acción y la mataron. Lo extraño es que para causar su muerte tuvo que ser golpeada en la cabeza con un objeto pesado, que los investigadores afirman no haber encontrado en la casa, y es impensable que los cactus huyeran con un objeto pesado en sus manos.

Por otra parte, no se pudo confirmar aún si Galli vivía sola, y en caso afirmativo, si los ladrones ya tenían información de que estaría en casa sin compañía en el momento de su llegada a la casa. Algunos datos de la investigación

LOS JARDINEROS. ¿Cuánto tiempo había estado trabajando para la maestra y cuánto tiempo le tomó decirle a su hermana que el ama de llaves no vino a ella.

LAS CÁMARAS Se dijo que sólo se encontraron dos cámaras en la parte delantera de la casa, pero no están grabando, por lo que son inútiles para la investigación. Sin embargo, si escaparon, como se dice, por la parte trasera de la casa, además de dejar huellas, debieron salir por un lugar cuyos habitantes debieron oír el sonido de pasos en el techo, sobre todo en un momento de huida, cuando los que huyen no son tan cuidadosos como para ir a hurtadillas, sino que lo hacen durante las carreras.

CUANDO LLEGARON LOS LADRONES No se encontraron motocicletas abandonadas cerca de la escena del crimen (al menos no se sabe). No se encontraron otros vehículos. También los autobuses que pasan cerca de la escena del crimen no informaron de que dos extraños iban en ellos. Ni un solo sorteo informó de haber traído a las cercanías a dos personas que podrían ser los autores del delito.

Prisioneros que han cumplido su sentencia La investigación también se centra en comprobar si hay presos que hayan cumplido recientemente su condena y que tengan el perfil necesario para cometer un suceso de este tipo. En cuanto a las salidas sociales y laborales, no hay información sobre si están siendo acordadas actualmente por UP3 y, en caso afirmativo, si hay alguien que tenga el perfil para cometer un acto de estas características que pueda desentrañar una bola de papel para llegar a los asesinos.

Los investigadores buscan perfiles de criminales, no de aprendices, que cometieron su acto con tanta mala suerte que ahora llevan una muerte sobre sus hombros. (Fuente: ELONCE)