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Comidas típicas entrerrianas: qué probar en Gualeguaychú más allá del asado

Guía completa con las preparaciones clásicas de Entre Ríos que se encuentran en la ciudad, desde el pescado de río hasta postres con frutas locales. Ideas para descubrir sabores auténticos en cada barrio y temporada.

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Olla de hierro con guiso de lentejas espeso y vapor
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

Gualeguaychú es mucho más que su famoso carnaval y sus playas sobre el río Uruguay. La mesa entrerriana tiene una identidad propia que combina el agua dulce, la tierra fértil y las tradiciones que llegaron con las corrientes migratorias. En esta guía repasamos las preparaciones que realmente representan a la provincia y que se pueden conseguir o preparar en la ciudad sin caer en los mismos lugares de siempre.

El pescado de río ocupa el primer lugar. En Gualeguaychú el surubí, el dorado y el pacú se consiguen fresco en las pescaderías del puerto y en varios restaurantes del centro y del barrio Costanera. La forma más clásica es a la parrilla con chimichurri o en escabeche. Durante el verano, cuando el río está alto, muchos vecinos prepararon filetes de boga o sábalo adobados con limón y ajo. Si querés probar algo distinto, buscá el milanesa de surubí: se come crujiente, acompañada de ensalada de tomate y cebolla morada.

Otro clásico que no puede faltar es el chipá. Aunque muchos lo asocian a Corrientes, en Entre Ríos se consume desde siempre y en Gualeguaychú hay varias familias que lo elaboran de manera artesanal. Se encuentra en panaderías de barrio y en puestos del mercado municipal. La versión con queso de campo es la que más se pide. Se come caliente, recién salido del horno, ideal para la merienda o como entrada antes de un guiso.

El guiso de pescado o de pollo con verduras de estación es otro plato que define la cocina local. En invierno, los restaurantes del centro ofrecen guiso de lentejas con chorizo o el tradicional locro entrerriano que lleva zapallo, maíz y carne de cerdo. En los barrios más alejados del centro, como el 7 de Marzo o el San Francisco, es común que las familias preparen estos guisos en olla grande para compartir. Si estás de paso, fijate en los comedores barriales que suelen tener menú fijo con estas opciones.

La carne de cerdo tiene un lugar importante en la gastronomía de la costa del Uruguay. El lechón asado al disco o al horno se preparó especialmente para fiestas familiares. En Gualeguaychú se consigue carne de calidad en las carnicerías del centro y en varias chacras que venden directo al público. Acompañado de batata asada o de ensalada de repollo, es uno de los sabores que mejor representa las comidas de campo entrerrianas.

En cuanto a los dulces, la influencia de las frutas de la región es innegable. El membrillo, el durazno y la naranja se usan para hacer dulces caseros que luego se convierten en postres o se comen con queso. En las confiterías del centro y en el paseo de la costanera podés encontrar pastafrola de batata o de dulce de membrillo, que es una de las preparaciones más antiguas de la zona. Otro postre típico es el arroz con leche perfumado con cáscara de naranja y canela, que se sirve frío en verano.

La sopa paraguaya también forma parte del recetario local, aunque con adaptaciones. En Gualeguaychú se preparó con harina de maíz, queso y cebolla, y se sirve cortada en cuadrados como guarnición o como plato principal liviano. Varias familias del barrio Norte la ofrecen en sus casas de comida los fines de semana.

Para quienes prefieren opciones más rápidas, las empanadas de pescado o de carne cortada a cuchillo son una buena alternativa. Se encuentran en rotiserías y en algunos locales del centro que abren hasta tarde. La masa se hace con grasa de cerdo y el relleno lleva cebolla de verdeo, lo que les da un sabor bien regional.

En temporada de fruta, no te pierdas las heladerías artesanales que usan durazno, ciruela y frutilla de los quintas cercanas. También es común ver en ferias barriales la venta de alfajores de maicena rellenos con dulce de leche casero y los budines de naranja, que son ideales para llevar de regalo.

La cerveza artesanal ha ganado terreno en los últimos años y marida muy bien con estos platos. Varias cervecerías de Gualeguaychú elaboran estilos rubios y rojas que acompañan el pescado a la parrilla o el lechón. Si visitás la ciudad en primavera u otoño, vale la pena recorrer los bares del centro que ofrecen tabla de picada con chipá, queso de tandil y embutidos locales.

La clave para disfrutar estas comidas es salir del circuito turístico tradicional. Muchos de estos sabores se encuentran en los barrios, en las ferias francas que se arman los fines de semana o en los clubes de pescadores donde los socios prepararon lo que sacan del río. Preguntar en el mercado municipal o en las panaderías de toda la vida suele ser la mejor forma de descubrir quién está haciendo chipá ese día o dónde se consigue el mejor dulce de membrillo.

Gualeguaychú tiene la ventaja de estar rodeada de productores chicos. Eso hace que los ingredientes lleguen frescos y a precios accesibles. Recorrer las chacras de la zona rural o acercarse al puerto cuando llegan las barcas con pescado fresco es una experiencia que completa la mesa entrerriana.

En resumen, la cocina de Gualeguaychú se basa en lo que da el río y la tierra. Pescado fresco, guisos calientes, chipá recién horneado, dulces de fruta y carnes de cerdo preparadas con paciencia son los verdaderos protagonistas. Salir a buscarlos por los barrios, en lugar de limitarse al centro, permite conocer de verdad cómo se come en esta parte de Entre Ríos.

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